En una vivienda española de cuatro personas con agua dura, la horquilla habitual está entre 10 y 25 kg de sal al mes, es decir, entre uno y dos sacos de 25 kg cada dos o tres meses. Pero esa cifra depende de tres variables que puedes calcular tú, y si tu consumo se sale mucho del rango, casi siempre hay una avería detrás.
De qué depende
El consumo de sal no lo marca el tamaño del equipo, sino cuánta dureza tiene que eliminar. Y eso son tres factores:
- La dureza de entrada. A más grados franceses, más calcio hay que retirar por cada litro.
- El agua que gastáis. Más litros tratados, más regeneraciones.
- La eficiencia del equipo. Cuántos gramos de sal necesita para recuperar una unidad de capacidad. Aquí hay diferencias grandes entre modelos.
El cálculo, con números
Tomemos una vivienda tipo: cuatro personas, unos 130 litros por persona y día, agua de 35 °fH y el equipo ajustado para dejar 15 °fH de dureza residual.
- Agua al mes: 4 × 130 × 30 ≈ 15.600 litros.
- Dureza eliminada: 35 − 15 = 20 °fH.
- Carbonato retirado: 20 °fH equivalen a 200 mg/L, así que 15.600 × 200 mg ≈ 3,1 kg de carbonato al mes.
Un equipo doméstico razonablemente eficiente consume del orden de 5 a 8 gramos de sal por cada gramo de dureza retirada expresada como carbonato cálcico. Con ese rango salen entre 15 y 25 kg de sal al mes.
Es una estimación, no una promesa: la eficiencia real varía bastante entre modelos y según cómo esté programado el equipo. Sirve para saber si tu consumo es normal o si algo va mal.
Cuánto cuesta al año
Con precios de saco de 25 kg y consumos en ese rango, la sal de un año en una vivienda como la del ejemplo suele quedarse en unas decenas de euros. Es un coste modesto comparado con el del equipo, pero conviene sumarlo al cálculo cuando alguien te presente un presupuesto: la instalación no es el único gasto.
A la sal hay que añadir el agua de regeneración, que se va por el desagüe en cada ciclo y también se paga.
Qué hace que el consumo se dispare
Si notas que el depósito te dura la mitad que antes, revisa esto por orden:
- Dureza de entrada mal programada. Si el equipo cree que el agua es más dura de lo que es, regenera de más. Es el fallo más común tras un corte de luz o un cambio de placa.
- Regeneración por tiempo en vez de por volumen. Un equipo cronométrico regenera cada X días use el agua que use. Si os vais de vacaciones, regenera igual.
- Dureza residual ajustada a cero. Eliminar los últimos grados es lo que más sal cuesta, y encima añade sodio innecesario. Dejar 10-15 °fH ahorra bastante.
- Fugas en la instalación. Un inodoro que pierde puede pasar miles de litros al mes por el equipo sin que nadie los use.
- Resina envejecida. Si ha perdido capacidad, el equipo compensa regenerando más a menudo. Lo tratamos en el artículo sobre la resina.
Qué sal comprar
Tiene que ser sal específica para descalcificadores, con pureza alta. La sal común de cocina o la sal de deshielo llevan impurezas y antiaglomerantes que ensucian el depósito y pueden obstruir el inyector.
En formatos hay tres, y la diferencia práctica es menor de lo que parece:
- Pastillas. Lo más habitual. Se disuelven de forma regular y tienden menos a apelmazarse.
- Granulada. Algo más barata por kilo, pero más propensa a formar costra en depósitos húmedos.
- Escamas o cristales. Disolución rápida, útil en equipos pequeños.
Salvo que el fabricante indique lo contrario, las pastillas son la opción segura.
Errores al reponer
- Llenar hasta arriba. No aporta nada y favorece que se compacte. Con dos tercios sobra.
- Añadir encima de una costra. Si se ha formado un puente de sal endurecido, la sal nueva se queda arriba y el agua circula por debajo sin disolver nada: el equipo regenera solo con agua. Rompe la costra con un palo antes de rellenar.
- Dejar el depósito vacío semanas. Sin salmuera no hay regeneración, y la resina se satura.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que rellenar?
Depende del tamaño del depósito y del consumo. Con un depósito de 25 kg y el consumo del ejemplo, entre uno y dos meses. Lo práctico es mirar el nivel una vez al mes y rellenar cuando baje de un tercio.
¿Puedo usar sal de mesa si me quedo sin la otra?
Puntualmente no destruye nada, pero no es buena idea de forma habitual: los antiaglomerantes y las impurezas acaban en el depósito y en el inyector. Sale más caro reparar que comprar el saco correcto.
¿La sal de potasio consume lo mismo?
El cloruro potásico se usa en las mismas cantidades aproximadas, pero es bastante más caro y algo menos eficiente en la regeneración. Tiene sentido cuando se quiere evitar aportar sodio al agua, no por ahorro.
Se me ha acabado la sal, ¿pasa algo?
El equipo sigue dejando pasar agua, pero sin tratar: notarás que vuelve la cal. No se rompe nada por unos días. Lo que sí conviene es no cronificarlo, porque una resina saturada mucho tiempo cuesta más de recuperar.
Fuentes y referencias
- [Manual técnico] Documentación técnica de fabricantes de descalcificadores domésticos sobre eficiencia de regeneración y consumo de regenerante.
- [Fuente oficial] Datos de consumo doméstico de agua por habitante publicados por los organismos estadísticos españoles.