La dureza es la cantidad de calcio y magnesio que lleva disueltos el agua. En España se expresa casi siempre en grados franceses: por debajo de 15 °fH no hay nada que hacer, entre 15 y 25 es cuestión de mantenimiento, y por encima de 25 empieza a costar dinero de verdad. Todo lo demás de este artículo sirve para entender esa cifra y para no confundirla con otras que no significan lo mismo.
Qué es exactamente
El agua de lluvia llega al suelo prácticamente sin minerales. Al atravesar el terreno disuelve parte de lo que encuentra, y en zonas con roca caliza o dolomía lo que encuentra es carbonato cálcico y carbonato magnésico.
La dureza total es la suma de esos dos iones: calcio y magnesio. Hay otros cationes que técnicamente contribuyen —estroncio, hierro, manganeso— pero en agua de consumo aparecen en cantidades tan pequeñas que no cambian el resultado.
Por eso la dureza varía tanto de un municipio a otro, y a veces entre barrios de la misma ciudad: depende de por dónde ha pasado el agua y de qué mezcla de orígenes usa tu suministrador. Un agua de origen granítico puede quedarse en 5 °fH y otra de acuífero calizo superar los 50.
Temporal y permanente: la distinción que importa
No toda la dureza se comporta igual al calentar el agua, y esto explica por qué la cal aparece en el termo y no en la tubería de agua fría.
- Dureza temporal (o carbonatada): la asociada a bicarbonatos. Al calentar el agua, el bicarbonato se descompone y el carbonato cálcico precipita. Ese sólido blanco que se pega a la resistencia es esto.
- Dureza permanente: la asociada a sulfatos y cloruros. No precipita al calentar y se mantiene en disolución.
En la mayoría de aguas españolas la parte temporal domina, que es la razón de que el circuito de agua caliente se incruste mucho antes que el de fría.
Las unidades, que son la mayor fuente de confusión
El mismo agua puede parecer tres veces más dura según cómo se exprese la cifra. Antes de comparar dos valores, comprueba siempre en qué unidad están.
Desliza la tabla para comparar todas las columnas.
| Unidad | Abreviatura | Equivale a | Dónde la verás |
|---|---|---|---|
| Grado francés | °fH | 10 mg/L de CaCO₃ | Lo habitual en España y Francia |
| Grado alemán | °dH | 17,8 mg/L de CaCO₃ · 1 °dH = 1,78 °fH | Equipos y manuales de origen alemán |
| Miligramos por litro | mg/L CaCO₃ | La unidad de referencia | Análisis de laboratorio |
| Partes por millón | ppm | Numéricamente igual a mg/L | Equipos y documentación en inglés |
Un ejemplo de por qué esto importa: un agua de 35 °fH es la misma que un agua de 350 ppm y que un agua de 19,7 °dH. Si un comercial te enseña «350» y otro te enseña «20», no te están hablando de aguas distintas.
Cómo se mide
Tres métodos, de más a menos preciso.
Complexometría en laboratorio
Es el método de referencia. Se valora la muestra con EDTA, un reactivo que captura calcio y magnesio, usando un indicador que cambia de color cuando ya no queda ninguno libre. El volumen de reactivo consumido da la concentración.
Es lo que hace tu compañía suministradora y lo que aparece en los análisis oficiales.
Kit doméstico de titulación
El mismo principio, simplificado. Añades gotas de reactivo a un volumen fijo de agua y cuentas cuántas hacen falta para que vire el color. Cada gota equivale a un grado. Es sorprendentemente preciso para lo que cuesta.
Tira reactiva
Una banda con reactivo que cambia de color según la concentración. Das una lectura por comparación con una escala impresa. Es la opción más rápida y la menos precisa: te sitúa en un tramo, no te da un valor exacto.
Para decidir si tienes un problema, sobra. Para dimensionar un equipo, no: el instalador hará su propia medición, y es normal que lo haga.
Lo que la dureza no te dice
Aquí es donde se cometen la mayoría de los errores de interpretación.
No indica si el agua es potable. Son parámetros distintos. Un agua muy dura puede ser perfectamente apta para consumo, y un agua blanda puede no serlo. La dureza tiene efectos domésticos —incrustación, consumo de jabón, manchas— y esos efectos son molestos y caros, pero no son un problema sanitario por sí mismos.
No mide el cloro. El sabor y el olor que la gente asocia al «agua mala» suelen venir de la desinfección, que es otra cosa y se corrige de otra manera.
No es lo mismo que los sólidos disueltos totales. Los medidores baratos que se venden como «medidor de calidad del agua» miden conductividad y la convierten a TDS. Eso incluye la dureza, pero también sodio, sulfatos, nitratos y todo lo demás. Un valor de TDS alto no significa agua dura, y usarlo para dimensionar un descalcificador lleva a errores caros.
Qué hacer con el número
- Por debajo de 15 °fH: no hay nada que resolver.
- Entre 15 y 25 °fH: mantenimiento periódico de aireadores y electrodomésticos. Un equipo es comodidad, no necesidad.
- Por encima de 25 °fH: el coste de no hacer nada empieza a notarse, sobre todo en agua caliente. Merece la pena comparar opciones.
Y antes de decidir, mide. Tanto el «te hace falta» como el «no te hace falta» necesitan una cifra detrás.
Preguntas frecuentes
¿La dureza cambia a lo largo del año?
Puede variar si tu suministrador combina distintos orígenes según la temporada, algo habitual en zonas que mezclan embalse y pozo. Las variaciones suelen ser moderadas, pero si te interesa el dato exacto, pregunta a tu compañía por el rango anual y no solo por el último análisis.
¿El agua embotellada es blanda?
Depende de la marca, y bastante. Hay aguas minerales con durezas por encima de las de muchas redes municipales. La etiqueta suele dar el calcio y el magnesio en mg/L, y con eso se puede calcular.
¿Un agua muy blanda tiene inconvenientes?
Un agua muy blanda es más agresiva con ciertos materiales de instalación y a algunas personas les resulta desagradable la sensación jabonosa al ducharse. Por eso los equipos de tratamiento no suelen ajustarse a cero, sino que dejan una dureza residual.
Fuentes y referencias
- [Fuente oficial] Organización Mundial de la Salud. Documento de referencia sobre dureza en el agua de consumo, elaborado para las Guías para la calidad del agua potable.
- [Fuente oficial] Ministerio de Sanidad de España. Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo (SINAC).
- [Manual técnico] Normativa española vigente sobre criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo, en lo relativo a información al consumidor.